Group of teenagers at home

La adolescencia es una etapa de numerosos cambios. En ella pueden surgir diversos problemas. Uno de los más comunes actualmente son las adicciones. Es decir, el abuso de sustancias inadecuadas como alcohol o otras drogas.

El consumo de drogas suele iniciarse en la adolescencia. Debido a su alta disponibilidad en nuestra sociedad. Además, los adolescentes conviven en un contexto en el que habitualmente no existe percepción del riesgo que conlleva el consumo ya que la mayoría de su grupo de iguales también lo hace.

Muchos adolescentes prueban las drogas, el alcohol o el tabaco. A muchos de ellos el consumo de estas sustancias les alterara su vida cotidiana. Por ello es necesario que los padres aprendan a detectar si su hijo ha consumido drogas.

Las adicciones más comunes entre los adolescentes son el alcohol, el tabaco y la marihuana. Sin embargo, también puede ser adicto a los videojuegos, a Internet, Instagram o Facebook. Debemos de ser conscientes que las sustancias que consumen provocan daño a su salud y a sus capacidades cognitivas, en un individuo que sigue desarrollándose.

Consecuencias de las adicciones en la adolescencia:

El consumo de tóxicos acarrean una serie de consecuencias perjudiciales para la salud física y psíquica del adolescente ya que se encuentran en una etapa de desarrollo y formación:

  • Daños psicológicos: dificultades en la concentración y aprendizaje, problemas de memoria (derivando el fracaso escolar), trastornos psicomotores, ansiedad, ataques de pánico, depresión, desarrollo de esquizofrenia (en aquellas personas con predisposición), brotes psicóticos, etc.
  • Daños cerebrales: alteraciones neuropsiquiatricas, neurotoxicidad (muerte de neuronas), riesgo de infarto cerebral, etc.
  • Daños en el aparato respiratorio: la mayoría de ellos relacionados con el consumo de cannabis (por ejemplo, efisemas pulmorales, bronquitis, etc).
  • Daños cardiovasculares: alteración de la frecuencia cardiaca (muy asociado al cannabis), taquicardia, riesgo de angina de pecho e infarto de miocardio, hemorragias cerebrales (cocaína), etc.
  • Otros daños en el individuo: problemas dentales, perforación del tabique nasal, insomnio, insuficiencia renal, insuficiencia hepática, etc.

Señales de alerta:

Los adolescentes que consumen sustancias presentan cambios en su conducta y hábitos que dan pistas a su familia para detectar que algo esta ocurriendo. También es importante que tengamos en cuenta que durante la adolescencia se producen cambios y que en ocasiones podemos confundirlos:

 

  • Cambios de conducta: irritabilidad, conducta agresiva, etc.
  • Apatía, somnolencia constante, desidia, pereza.
  • Hiperactividad motora.
  • Ojos inyectados en sangre, pupilas dilatadas (grandes) o puntiformes (muy pequeñas).
  • Pronunciación mala o lenta.
  • Desarrollo de conductas disruptivas: mentir, robar, etc.

Normalmente, el consumo de drogas acompaña a un deterioro de la relación entre padres e hijos. Por ello es fundamental nuestra ayuda, ya que os proporcionaremos un punto de encuentro para ambos. Es fundamental que los adolescentes evolucionen y abandonen el consumo de tóxicos. Para ello es necesario que la familia confié en nuestro tratamiento psicológico para las adicciones. En el que se trabajaremos los siguientes aspectos:

  • Ayudaremos al adolescente a definir su identidad.
  • Evaluaremos la naturaleza del problema.
  • Determinaremos si ha habido un uso abusivoo adictivo tanto del consumo de sustancias como de las nuevas tecnologías.
  • Mediante la terapia individual el adolescente podrá aprender a gestionar sus emociones, trabajará sus habilidades sociales y el control de impulsos. También trabajaremos en el manejo de conflictos.

Desde Psicología Monzó podemos ayudarte a evaluar y tratar la adicción de tu hijo adolescente. No dudes en solicitar información.

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