¿Cómo aprender a relacionarme con mi ansiedad?

Habitualmente me encuentro en consulta personas con numerosas responsabilidades que tienen una sensación de agotamiento y de estar constantemente corriendo para realizar todas las tareas que tienen pendiente.

Tenemos que tener en cuenta que vivimos en una sociedad competitiva la cual nos demanda que permanezcamos en un constante estado de alerta, esto suele generar angustia y preocupación. Solemos intentar tener todas las parcelas de nuestra vida controladas (familia, amigos, trabajo, economía, salud…) para evitar situaciones desagradables. De esta manera, solemos sentir que así nuestra felicidad está garantizada, o al menos que tener estas parcelas controladas nos va a acerca a esa ansiada felicidad.

¿Pero qué ocurre cuando alguna de estas áreas empiezan a no ir como nosotros teníamos previsto? Inicialmente se suele producir una activación físico, psicológico y conductual que nos permite reaccionar a lo que está ocurriendo. Existen situaciones que nuestros recursos personales y capacidades se pondrán en marcha para gestionar todas estas situaciones. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando sentimos que no somos capaces de gestionar esas situaciones y vivimos en un estado constante de miedo y preocupación?

¿Qué es la ansiedad?

 

La ansiedad es un proceso que empieza cuando anticipamos en forma de preocupación, incertidumbre o miedo algo que nos resulta peligroso y/o amenazante y que va acompañado de unas respuestas intensas en nuestro organismo, que nos imposibilita funcionar de forma correcta en nuestra vida cotidiana.

Las respuestas ansiosas pueden aparecer sin un estímulo previo. Es habitual que los momentos ansiosos estén llenos de sensaciones, emociones y pensamientos muy desagradables que superar de forma considerable la realidad que nos está ocurriendo y que se suelen mantener de forma prolongada en el tiempo.

Los últimos estudios señalan que hasta un 20% de la población Española podría haber experimentado ansiedad en algún momento. Si bien es cierto que los profesionales de salud mental pensamos que está cifra podría ser mucho más alta ya que hay muchas personas que restan importancia a los problemas emocionales y que no acuden a un profesional cuando lo necesitan.

Tomar decisiones es algo que nos suele costar, nos produce miedo, y este miedo nos paraliza. Es entonces cuando solemos experimentar sensación de pérdida de control y/o de desorganización.

Por tanto, la ansiedad es una emoción común universal en todo ser humano.

Síntomas:

Para detectar si tienes un problema de ansiedad y en qué medida puede estar afectándote debes fijarte en los siguientes síntomas:

  1. Síntomas físicos:
  • Inquietud, tensión y sensación de agotamiento: sientes que la tensión ha invadido tu vida diaria y que te impide relajarte o disfrutar de las cosas como lo hacías anteriormente.
  • Hormigueo en las extremidades, sudoración, taquicardia: en episodios de elevada ansiedad puedes llegar a sentir que no puedes controlar estás sensaciones corporales.
  • Alteraciones del sueño: sueles experimentar dificultades para quedarte dormido y/o conciliar el sueño ya que las preocupaciones invaden tus pensamientos.
  • Dificultades para respirar, de manera rápida y superficial: sientes que tu ritmo frenético te lleva a respirar de forma superficial.
  • Problemas gastrointestinales.
  1. Síntomas cognitivos y emocionales:
  • Sensación de no tener control: suelen sentir que no tienen control sobre lo que está ocurriendo o lo que va a suceder.
  • Preocupación intensa y miedo constante: sienten que no pueden controlar la cantidad de pensamientos negativos y que estos le invaden la cabeza.
  • Pensamientos negativos constantes: es habitual que las personas piensen de forma constante sobre situaciones que han ocurrido en el pasado y esto les interfiere en su vida cotidiana.
  • Dificultades para concentrarse y/o memorizar.
  • Estado de ánimo irritable y/o triste.
  • Autoestima baja.
  • Dificultades para tomar decisiones.

  1. Síntomas conductuales:
  • Evitación de situaciones: es común que eviten ciertas situaciones por miedo a enfrentarse a ellas (reuniones sociales, subir en metro o autobús, acudir a espacios con muchas personas, etc).
  • Pérdida de autonomía: suelen necesitar a otros para realizar actividades que antes realizaban de forma autónoma (ir a la compra, viajar en avión y/o tren, etc).
  • Adicciones: es habitual que se recurra a determinadas sustancias para aliviar la ansiedad (alcohol, ansiolíticos, etc).
  • Problemas alimenticios: cambios en los patrones alimenticios, también pueden aparecer atracones.
  • Dificultades sexuales.

Causas:

Muchas personas que acuden a consulta me dicen que se sienten culpables por sentir ansiedad y quieren encontrar la causa de esa emoción. Siempre les comento que lo habitual es que existan varias causas que nos lleven a desarrollar ansiedad.

Las investigaciones señalan que existen varios factores que se suelen dar de manera simultánea:

  • Factores genéticos.
  • Factores neurobiológicos.
  • Rasgos de personalidad: recursos de afrontamiento, estilo de pensamiento, etc.
  • Nuestro estado de salud.
  • Acontecimientos vividos.
  • Medicación que estemos tomando.

Por tanto, sentirte culpable por sentir ansiedad no tiene sentido. Sin embargo, si está en tus manos aprender las estrategias que te ayuden a controlar la ansiedad y de esta forma que no impacte en tu vida cotidiana. Desde Psicología Monzó podemos ayudarte a que aprendas a manejar tu ansiedad. En el video encontrarás más información acerca de cómo prevenir la ansiedad y cuál es el tratamiento que realizamos en consulta. No dudes en escribirme para solicitar tu primera cita gratuita.

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