¿Cómo influyen las emociones en nuestra forma de alimentarnos?

Todos alguna vez nos hemos preguntado ¿Cómo influye nuestra alimentación en nuestra vida cotidiana, en nuestro estado de ánimo, en nuestro trabajo, en nuestras relaciones?

Muchas personas por su ritmo de vida no dedican apenas tiempo a su alimentación y acaban comiendo platos precocinados o cocinando cosas muy rápidas.

También encontramos personas que están pasando un mal momento a nivel emocional y se eligen un tipo de comidas (dulces, bollos o comida grasienta) que sienten que les ayuda a llenar ese “vacío emocional”.

Es importante que seamos conscientes de que lo que comemos influye en nuestras emociones y ellas, a su vez, están estrechamente relacionadas con el tipo de comida que solemos elegir. Suele ser un mecanismo que se retroalimenta y del que no solemos ser conscientes.Sin embargo, cuando somos conscientes de este mecanismos podemos cambiarlo.

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La alimentación emocional:

Solemos pasar por situaciones estresantes, causadas por situaciones dolorosas, difíciles o complicadas de gestionar. Este tipo de situaciones suelen provocar ansiedad en la persona que las experimenta.  Además, suele ir acompañada de emociones como el miedo, la angustia, el bloqueo y un estado permanente de nerviosismo.

Cuando estas situaciones se prolongan en el tiempo y no podemos gestionarlas, ocasiona que se acumulen todas estas emociones. La persona tiene la sensación de que “va a estallar en cualquier momento”. Una de las estrategias que utilizan muchas personas para tapar estas emociones es la comida. Empiezan a sentir antojo por algunas comidas y bebidas (dulces, bebidas alcohólicas, bollería, pizza, etc).

Comer este tipo de alimentos no tienen el efecto deseado en nuestro cuerpo sino justo el contrario. Comer este tipo de alimentos hace que sintamos cansados y desmotivados. Esta falta de energía nos empuja de nuevo a buscar otra vez alimentos equivocados y esto retroalimenta la ansiedad emocional.

El sentirnos cansados, desmotivados, y apáticos hace que tengamos aún menos motivación para cuidar nuestra alimentación, sobre todo si no somos conscientes de lo que está pasando.

Qué hacer para dejar de comer emocionalmente:

Tomate unos días para ti. Escúchate y reconoce qué emociones acompañan a tu estrés. No pasa nada por sentir tristeza o miedo. Si no eres consciente de lo que pasa en tu interior va a ser complicado que estás emociones desaparezcan. Quizás en este momento es fundamental acudir a terapia psicológica. Desde Psicologia Monzó podemos ayudarte a identificar esas emociones que están influyendo en tu alimentación.

Una vez seas consciente de tu alimentación. Reorganízala, elige alimentos sanos y reestructura tu dieta.

Cómo controlar la ansiedad por comer:

En el saber popular tenemos la idea de que para controlar la ansiedad por comer es suficiente con tener fuerza de voluntad. Es cierto que para tener una alimentación saludable necesitamos autocontrol, pero existen otros factores que no se pueden controlar con la voluntad.

Desde nuestro equipo de Psicologos en Las Rozas trabajaremos para identificar aquellos factores que te incitan a comer por ansiedad o cuando sientes emociones negativas. Conseguirás identificar aquellas emociones que están a la base de tu alimentación, reforzaras tu autoestima y ganarás confianza en ti.

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