Distorsiones cognitivas: ¿cómo combatirlas?

Las distorsiones cognitivas son formas erróneas de procesar la información. Es decir analizamos la información de nuestro alrededor de forma negativa lo que ocasiona consecuencias negativas. Las distorsiones cognitivas son habituales en estados ansiosos y depresivos pero también aparecen en población general sin ningún tipo de patología. En algún momento de nuestra vida todos podemos presentar algún tipo de distorsión cognitiva. Si aprender a identificarlas y a gestionarlas te va a ayudar a tener la mente más clara, a desarrollar actitudes más realistas y positivas.

Te recomiendo pasar por el post de Distorsiones cognitivas o del pensamiento: ¿Qué son? ya que vas a poder encontrar el listado de distorsiones con numerosos ejemplos que te ayudaran a empezar a identificar las tuyas.

  Características de las Distorsiones cognitivas

  1. Están relacionadas con algunos problemas psicológicos: esta forma de procesar la información aparece en numerosos problemas psicológicos haciendo que se perpetúen. Como por ejemplo en, miedos y fobias, baja autoestima, ansiedad, etc.  
  2. No son trastornos mentales: como te comentaba cualquiera de nosotros puede presentar una distorsión cognitiva en algún momento de su vida. Por ejemplo, todos nosotros hemos presentado en algún momento un pensamiento catastrofista.
  3. Resulta complicado identificarlas: vivimos tan ocupados y centrados en numerosas tareas que nos suele costar reflexionar acerca de la racionalidad de nuestros pensamientos.
  4. Es posible identificarlas, trabajarlas y vencerlas: con mucho trabajo, y en muchas ocasiones con ayuda profesional, las distorsiones cognitivas pueden ser neutralizadas.

Causas y consecuencias de las Distorsiones Cognitivas

Las personas interpretamos el mundo que nos rodea desde diferentes perspectivas. Es decir, no podemos ser totalmente objetivos. Sin embargo, tenemos unas creencias comunes y somos capaces de identificar cuando alguien está desarrollando conductas desadptativas o tiene una percepción errónea de la realidad.

Es importante que tengamos en cuenta que hay algunas personas que son más propensas a las distorsiones cognitivas que otras.

En cuanto a las causas de las distorsiones cognitivas, desde la infancia construimos esquemas que nos ayudan a entender cómo funciona el mundo. Por ejemplo, si tras una experiencia negativa empezamos a dar por hecho que cada vez que alguien se ríe se está burlando de nosotros, es posible que podamos arrastrar esa creencia durante años. Esta situación como te comentaba puede dar lugar a problemas psicológicos graves.

Otro de los problemas habituales es que, dado que no somos capaces de procesar todos los estímulos presentes en cada momento, solemos utilizar la información que nos aportan las distorsiones cognitivas sin cuestionarnos su veracidad. Esto ocasiona que perduren en el tiempo esas distorsiones.

Las consecuencias de las distorsiones cognitivas a nivel emocional son: ira, frustración baja autoestima, síntomas ansiosos y depresivos, miedo, baja autoestima, etc. En definitiva, su principal efecto es un profundo malestar que repercute en varias áreas de la vida de los que las sufren habitualmente.

Asimismo, dado que solemos ser coherentes con nuestros pensamientos a la hora de actuar. Manejarnos desde las distorsiones cognitivas suele ocasionar comportamientos perjudiciales para quien las padece y para los de su entorno. Por ejemplo, si estás convencida de que alguien se está comportando de forma inadecuada contigo (aunque no existan evidencias), reaccionaras de forma inadecuada con esa persona.

Aprende a identificar tus distorsiones cognitivas

Tú misma puedes empezar a detectar tus propias distorsiones cognitivas. Voy a proponerte algunas herramientas que te van a ayudar a tener un punto de vista más racional.

  1. Reflexiona sobre tus pensamientos: realizar una autoevaluación nunca está de más (cuidadito con juzgarse en exceso). Mientras realices este ejercicio sería importante que anotases si aparecen distorsiones cognitivas para poder ser más consciente de ellas. Un diario en el que anotes las distorsiones cognitivas que han aparecido ese día puede ser una buena herramienta para empezar.
  2. Plantéate preguntas: aunque no estés acostumbrada puedes adquirir el habito de cuestionar tus opiniones para así detectar posibles distorsiones cognitivas.
  3. Busca fuentes de información fiable: no es recomendable fiarse de cualquier fuente. Por lo tanto, es fundamental que contrastes la información que tienes para evitar distorsiones cognitivas catastrofistas.
  4. Pregunta el punto de vista a los demás: aunque no tengas distorsiones cognitivas, considerar las perspectivas de los demás te va a enriquecer.
  5. Pregunta a tus allegados: si piensas que puedes estar dejándote llevar por las distorsiones cognitivas puedes abordar este tema con confianza con ellos. Te ayudará a contemplar la situación de forma más objetiva.
  6. Trabaja en tu pensamiento critico: no es tarde para pensar de forma más analítica. Conseguirás ver las situaciones de una manera holística sin dejarte llevar por los datos simples.

Herramientas para evitar las distorsiones cognitivas

  • Puedes cambiar tu forma de pensar: las experiencias por las que has pasado pueden marcarte. Obviamente no puedes cambiar el pasado, en cambio si puedes escoger con qué actitud quieres ver el futuro. Deshacernos de las distorsiones cognitivas no es fácil y requiere esfuerzo pero te va resultar muy beneficioso.
  • Cuidado con cómo te hablas: cómo nos hablamos tiene repercusión sobre nuestra conducta. Por ejemplo, decir expresiones como “que horror de vida” o “debería…” nos predisponen a una actitud inflexible y pesimista hacia nosotras mismas. Sin embargo, si cambiamos estas expresiones por otras que nos permitan imaginarnos como personas más competentes y acercarnos a un mayor bienestar.
  • Apóyate en tus seres queridos: en muchas ocasiones pensamos que no nos van a entender. Sin embargo, mantener unas relaciones sociales positivas es una de las mejores herramientas para prevenir cualquier tipo de malestar psicológico.
  • Cuida tu mente: nuestra salud mental es tan importante como la física. De hecho, la una sin la otra no tiene ningún sentido. Cuida aquellos hábitos que te proporcionen bienestar.
  • Pide ayuda psicológica si la necesitas: en algunos casos es necesario acudir a terapia psicológica para trabajar estas distorsiones. Recuerda que no existe una solución única y eficaz para solucionar estos problemas. Por lo que no dudes en escribirme si crees que necesitas ayuda. Te aseguro que es posible mejorar.
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