El duelo en tiempos de cuarentena (coronavirus).

Mientras me encuentro escribiendo este post, España registra más de 4.300 muertos a causa del coronavirus y supera los 57.600 contagios. Si ya es complicado enfrentarse a la pérdida de un ser querido, la situación en la cual nos encontramos incrementa el dolor de las familias y allegados, dada la imposibilidad de realizar el velatorio, el funeral o el entierro.

Como hemos comentado en otro de los post, esta circunstancia va a tener consecuencias a nivel emocional debido al distanciamiento social y a la situación de aislamiento, etc. Todo este proceso que estamos viviendo va a necesitar que nos adaptemos a estas nuevas circunstancias, y por ello vamos a tener que poner en marcha todas nuestras herramientas y fortalezas personas para preservar nuestra salud mental.

 Sin embargo, tenemos que centrarnos también en aquellas personas que han perdido a un familiar o un ser querido por esta pandemia a la que nos enfrentamos.

A través de este post, quiero mostrarte algunas características del proceso de duelo adaptadas a estas circunstancias a las que nos enfrentamos para poder prevenir futuros problemas psicológicos. Ya que sabemos que si bloqueamos este proceso de duelo puede desembocar en patologías como depresión o estrés.

Si lo vemos desde fuera, parece que superar un proceso de duelo sin tener cerca a nuestros seres queridos, sin los abrazos y besos parece algo complicado. Sin embargo, nos encontramos ante una situación excepcional donde los seres humanos tienen que renunciar a su propia naturaleza mediante una fuerte concienciación: “El duelo consta de dos fases: la personal y la social. Esta segunda fase se ha visto disminuida considerablemente, así que la personal será más dolorosa y duradera”, apunta el decano del Colegio Oficial de Psicologia de Cataluña (COPC).

Perder a uno de nuestros seres queridos en situación de confinamiento podría considerarse como un trance inhumano. Tengamos en cuenta que prácticamente todos estamos transitando un duelo, el duelo de haber perdido nuestra rutina de la noche a la mañana, esto en sí ya se trata de una perdida. En esta circunstancia, la noticia de perder a alguien se hace aún más complicada si cabe.

La ausencia en la recta final

Lo que hace distinto este duelo no es solo el momento del fallecimiento, sino que este proceso de duelo empieza antes. Es decir, el hecho de que no podamos acompañar a nuestro familiar en el hospital ni visitarlo son factores que hacen que el duelo sea más complicado. Es probable que se nos quede un recuerdo negativo de esta situación, hecho que complica el proceso de duelo. La persona. Es fundamental que la persona sea consciente de que,  el hecho de no haberse despedido y de no haber acompañado a la persona en el hospital no quiere decir que no lo haya hecho durante todo su proceso vital. Me parece importante que seas justos con tus recuerdos y con la relación que tenías con esa persona. Por ello, no sólo debes recordar estos últimos días sino ver la relación que tenías con perspectiva a lo largo de toda una vida.

¿Qué puede hacer una persona que ha sufrido la pérdida de un familiar y se encuentra confinada?

En nuestra cultura los funerales fomentan el reconocimiento público de la realidad de la pérdida. Proporcionan espacio y tiempo a los familiares para manifestar su propio dolor. Además, nos ayuda a ir asumiendo la despedida ya que nos proporciona el espacio seguro para manifestar esas emociones de dolor. Así mismo, nos permiten facilitar el reconocimiento social de la muerte, nos permite un lugar donde compartir la tristeza y nos da la oportunidad de ofrecer consuelo a los que están sufriendo la perdida.

Como vemos, el funeral nos proporciona grandes beneficios en el proceso del duelo. Por ello, es lógico pensar que su ausencia va a provocar dificultades a las personas que lo sufran.

En la circunstancia actual en la que nos encontremos el proceso de duelo va a ir dirigido a otras cuestiones:

  • En primer lugar, deberemos atender la crisis y la expresión de las emociones. Por ello, deberemos ofrecerles contención y sostén emocional de la manera más empática posible. Tengamos en cuenta que estas familias se encuentran en confinamiento y no cuentan con el contacto afectivo de sus familiares.
  • En segundo lugar, será fundamental que la persona doliente realice un rito individualizado, donde pueda expresar sus emociones.
  • En tercer lugar, recordarle a la persona doliente que en algún momento va a poder afrontar el duelo a nivel social.

Es importante recordarles a las personas que buscar ayuda profesional psicológica si es necesario en estos momentos tan complicados, podría evitar problemas psicológicos en el futuro.

Cómo abordar un duelo traumático

 

En los duelos traumáticos la persona se siente desbordada, llegando a recurrir a conductas de intranquilidad poco adecuadas, o bien permanece en este estado sin avanzar hacia su resolución, experimentando sensación de irrealidad o incredulidad e intensos sentimientos de culpa. Esto le impide asimilar y le lleva a continuas interrupciones en el proceso de curación.

Pero aún se torna más complicado gestionar estas emociones sin esa red de apoyo social y sin esa ceremonia que incita a una reflexión sobre la vida de la persona que se ha ido. Es por esto, que sin ayuda o recursos emocionales para elaborar el duelo normal, el malestar no disminuye con el paso del tiempo, sino que tiende a aumentar. De forma que debilita a la persona y le genera un sufrimiento intenso en forma de pesadillas, flashbacks y recuerdos intrusivos recurrentes.

Esta distorsión aboca a un agravamiento de esas sensaciones de incredulidad, rabia, enfado o culpa que pueden finalmente llevar a un trastorno de ansiedad, depresión, estrés postraumático o insomnio. Tenemos que tener en cuenta que un duelo mal resulto puede incluso generar un trastorno psicótico.

Herramientas para gestionar un proceso de duelo:

 

  • Identifica todos esos sentimientos y estados de ánimo que van más allá de la tristeza: culpa, sensación de irrealidad, ira, etc.
  • No evites el recuerdo de los aspectos dolorosos.
  • Puedes escribir una carta en la que recuerdes los momentos vividos y expresándole todo aquello que te gustaría haberle dicho en vida.
  • Ver fotografías y revivir mentalmente esas escenas te va a ayudar a desbloquear las emociones.
  • Expresa tus emociones a tus familiares y amigos.
  • La posibilidad de poder celebrar un funeral en el futuro te va a ayudar a empezar a elaborar el duelo.
  • Puedes recurrir a ayuda psicológica para elaborar el duelo. Recuerda que las personas que habéis experimentado una perdida así sois muy vulnerables y no elaborarlo de forma adecuada puede llevarte a experimentar problemas psicológicos en el futuro. Por ello, mediante la terapia psicológica te va a permitir ir transitando por las diferentes etapas del duelo, hasta que puedas concluir el proceso.

 

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