Padres helicópteros = niños sobreprotegidos.

Hace un par de semanas os escribía un post dónde hablaba de estilos de crianza. En ese post, te contaba que existen cuatro tipos de estilos de crianza: autoritario, sobreprotectores, negligentes y democráticos. En este post, quiero centrarme en hablar de los padres sobreprotectores o también denominado como hiper-paternidad, que es practicada por los padres helicópteros y que genera en los niños una sobreprotección.

Desde hace algunas años encontramos este estilo de crianza cada vez más extendido. Muestra una relación toxica entre padres e hijos. Es decir, los padres toman completamente las riendas de la vida de sus hijos  y sobrevaloran cada “micro” paso que sus hijos dan. Los niños se suelen dejar llevar sin tener que resolver problemas ni enfrentarse a decisiones difíciles.

Es fundamental que tengamos en cuenta que con la Hiper-paternidad hemos pasado de una protección saludable y normal hacia el niño; a una sobreprotección que está muy lejos de ser saludable y normal.

¿Por qué sobreprotegemos a nuestros hijos?

Hace tiempo leí una frase que me dejó impactada:

“Hay padres que no preparan a sus hijos para el camino, sino que preparan el camino para los hijos”.

Me parece que es un fiel reflejo del comportamiento de los padres helicóptero. Es decir, apartan todo aquello que pueda suponer un esfuerzo o un problema para sus hijos y les impiden enfrentarse a la vida real.

Sin embargo, quiero hacer hincapié en que mi experiencia profesional me dice que, muchos de los padres helicópteros no son conscientes de que sobreprotegen a sus hijos de esta forma.

Podría destacar tres tipos de padres helicópteros:

  • Presión social: Muchos padres sucumben a la presión social de su entorno respecto a los cuidados de su hijo. Me encuentro aquellos que pretenden alejarse del estilo de crianza basado en los regalos como forma de compensar las ausencias paternales, y se pasan al lado contrario. Recorren un camino desde la distancia emocional hasta la hipervigilancia, sin ser conscientes de que puede existir el equilibrio como una posición media más educativa y beneficiosa para el niño.
  • Padres a edad tardía: Otro grupo numeroso de padres es aquellos que lo han sido a edad tardía y ven a su hijo como su “bien más preciado”. Un “bien” que les ha costado obtener y que por tanto, deben cuidar y proteger para que no les ocurra nada. Tienen a tenerlo entre algodones para protegerlo del mundo exterior.
  • Padres que quieren evitar que su hijo fracase a toda costa: Este tipo de padres, sienten que el fracaso de su hijo es el suyo propio. De esta forma, organizan la agenda del niño para que pueda aprender numerosas habilidades que “deben tener en su vida adulta”. Encontramos en estos niños un horario lleno de actividades (idiomas, deportes, robotica, música, grupos de inteligencia emocional, etc) impidiendo que el niño aprenda a gestionar su propio tiempo.

Consecuencias de la Sobreprotección:

Es habitual que encontremos a niños infelices y con numerosos miedos cuando sus padres les sobreprotegen. Además no consiguen desarrollar su potencial.

Vivir con unos padres hipervigilantes, suele ocasionar:

  • Actitud pasiva ante las consecuencias de sus actos, es decir no aprenden el valor de la responsabilidad.
  • Dependencia paterna para resolver problemas y tomar decisiones.
  • Escaso avance en el desarrollo de recursos y habilidades (Por ejemplo, en niños pequeños es habitual que no avancen en tareas básicas como vestirse o comer).
  • Se muestra inseguros. Es decir, creen que no son capaces de realizar nada por sí mismos lo que ocasiona una baja autoestima.
  • Tienen un bajo autoconcepto y autoestima, ya que no han afrontado por ellos mismos situaciones complejas y no saben qué son capaces de hacer.
  • Muestran dificultades en las habilidades sociales, es habitual que se muestren pasivos o sumisos con los demás.
  • Pueden llegar a tener dificultades para tolerar la frustración. Es decir, les cuesta aceptar que en numerosas ocasiones las cosas no salen como nos gustarían. Y muestran dificultades para aceptar la realidad reaccionando con rabia.

¿Crees que eres padre helicóptero?

A continuación te dejo un listado de características para que puedas identificar si llevas a cabo acciones sobreprotectoras:

  • Resuelves todos los problemas que tiene tu hij@: tienes fotocopias o fotos de los libros de tus hijos por si un día se le olvida en casa y no puede hacer los deberes; solucionas una mínima riña con su mejor amigo, etc.
  • No dejas que tu hij@ haga actividades por él mismo: lo tratas como si fuese más pequeño de lo que en realidad es, o lo que es lo mismo “lo infantilizas”.
  • Complaces en todo a tu hij@: le das todo lo que pide de forma inmediata.

  • Hablas de las tareas de tu hij@ en plural o contestas por él: de esta forma asumes su identidad y estas impidiendo que se responsabilice de sus obligaciones.
  • Organizas la agenda de tu hij@ sin concederle tiempo libre para el juego o el aburrimiento: de esta manera dificultas la posibilidad de que aprenda a organizar su propio tiempo, eligiéndole los juegos a los que jugar o gestionar su aburrimiento con su imaginación.
  • Evitas que sienta frustración e impides que aprenda el valor del esfuerzo por conseguir aquello que se desea: por ejemplo, compras de nuevo un juego que ha perdido.

Habitualmente me encuentro en consulta a padres y madres que acuden por episodios de ansiedad y/o depresión, cuando realizamos la evaluación descubrimos que gran parte de estos síntomas se deben a que practican este tipo de crianza que resulta agotador.

Si crees que practicas este tipo de crianza y te sientes desbordado, no dudes en solicitar tu primera cita gratuita ya que podré asesorarte para mejorar tu estado de ánimo y las pautas necesarias para tener una relación saludable con tu hij@.

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