Septiembre, el nuevo enero: cómo empezar el curso con buena autoestima

Tabla de contenido

Hay una frase que se repite mucho en consulta cada año por estas fechas:
“En septiembre quiero empezar de cero”.

Y es que, aunque el cambio de año suele llevarse todo el protagonismo, septiembre es el verdadero momento de reinicio para muchas personas. Después de las vacaciones, con el inicio del curso escolar y laboral, es normal plantearse cambios: cuidarse más, organizarse mejor, empezar terapia, apuntarse al gimnasio o aprender a decir más veces “no”.

Pero ¿cómo sostener todos esos buenos propósitos sin que se queden en intención? ¿Y cómo influye la autoestima en todo esto?

En este artículo te hablo de cómo puedes aprovechar septiembre para empezar de verdad desde otro lugar: uno más sano, más consciente y con más autocompasión.

¿Por qué sentimos que en septiembre necesitamos un cambio?

El verano, con su ritmo más lento, nos permite parar y mirar con perspectiva. Al volver, aparecen frases como:

  • “No quiero seguir igual que antes”.
  • “Estoy agotado/a de vivir en piloto automático”.
  • “Necesito cuidarme más”.
  • “Este año sí que me voy a poner límites”.

Esto ocurre porque, de forma natural, el cuerpo y la mente buscan reajustarse. Septiembre actúa como una especie de “reset emocional”. Y en ese reset, aparece la necesidad de cambio. La clave está en entender desde dónde nace ese deseo: ¿Desde el castigo o desde el autocuidado?

Autoestima y propósito: el motor real de los cambios duraderos

Muchas personas se proponen objetivos en septiembre desde un lugar de exigencia. Por ejemplo:

“Voy a comer bien porque me veo fatal.”

“Tengo que ser más productivo porque no soy suficiente.”

El problema es que cuando el motor del cambio es la culpa o el rechazo hacia uno mismo, el cambio no se sostiene. Acabas abandonando, frustrándote y sintiéndote aún peor.

La alternativa es trabajar desde la autoestima real, entendida como la capacidad de valorarte, cuidarte y respetarte incluso cuando no te sale todo perfecto. Si quieres saber más sobre cómo mejorarla, puedes visitar nuestra sección de autoestima.

Señales de que tu autoestima está baja al empezar septiembre

Es fácil notar un bajón emocional al volver de vacaciones, pero cuando esa sensación va acompañada de mucha autoexigencia, comparación o sensación de inutilidad, puede haber detrás una autoestima dañada.

Estas son algunas señales:

  • Sientes que nunca haces lo suficiente.
  • Te cuesta poner límites o decir que no.
  • Te comparas constantemente con los demás.
  • Evitas nuevos retos por miedo a fracasar.
  • Te hablas mal internamente (“soy un desastre”, “no sirvo para esto”).

Septiembre es un buen momento para revisar cómo te estás hablando y desde dónde te estás tratando.

Cómo empezar septiembre cuidando tu autoestima

Aquí te dejo algunas claves prácticas para arrancar este mes con más consciencia y menos autoexigencia:

1. Haz un balance amable del curso anterior

En vez de pensar en todo lo que “no lograste”, pregúntate:
➡️ ¿Qué aprendí?
➡️ ¿Qué momentos me hicieron bien?
➡️ ¿Qué me gustaría hacer diferente, no por obligación, sino por bienestar?

No se trata de evaluarte, sino de escucharte.

2. Evita compararte con “la mejor versión de ti”

En septiembre solemos construir una idea idealizada de cómo deberíamos ser: productivos, organizados, fit, felices, sin ansiedad…
Y cuando no lo conseguimos, nos frustramos.

Prueba a plantearte objetivos que tengan más que ver con cómo te quieres sentir que con cómo deberías comportarte. Por ejemplo:
➡️ “Quiero sentirme más en calma”, en lugar de “Quiero levantarme a las 6 a.m. todos los días”.

3. Céntrate en rutinas sostenibles, no perfectas

No necesitas cambiar toda tu vida en septiembre. Cambiar una sola cosa (acostarte antes, comer mejor entre semana, salir a caminar) ya es mucho. La autoestima también se construye cumpliendo compromisos pequeños contigo mismo/a.

4. Rodéate de personas que te sumen

La vuelta a la rutina también implica volver a ciertos entornos. Pregúntate:
👉 ¿Quién me hace sentir mejor persona?
👉 ¿Quién me impulsa y quién me drena?

A veces, para cuidarte, no necesitas hacer más… sino alejarte de quien te hace sentir menos.

5. Date permiso para no tenerlo todo claro

Septiembre puede activar muchas dudas existenciales. Y eso está bien. Tener claro todo el plan vital no es un requisito para avanzar. Lo importante es dar el primer paso, aunque no tengas el mapa entero.

¿Y si me siento perdida este septiembre?

Si este año notas que la motivación no llega, que la desgana se alarga o que sientes un malestar que no sabes bien de dónde viene, es posible que haya algo más profundo detrás. La falta de energía, la apatía o el sentimiento de que “todo da igual” pueden ser señales de alerta de que tu estado emocional necesita atención.

En esos casos, septiembre también puede ser un buen momento para empezar terapia. No hace falta esperar a “estar peor”. A veces, empezar con acompañamiento justo ahora puede ayudarte a construir una base emocional mucho más estable para el resto del año.

Puedes ver cómo trabajamos la autoestima y otros procesos emocionales en consulta, o escribirme para contarnos tu caso.

Este septiembre, que no sea empezar de cero… sino empezar desde ti

Septiembre no tiene por qué ser un mes de presión, obligaciones o exigencia. Puede ser un mes para volver a ti. Para reconectar con lo que te importa, con lo que te hace bien, y con lo que necesitas dejar atrás.
No se trata de hacer más cosas, sino de hacerlas desde otro lugar.

Y si este septiembre quieres empezar a cuidarte de verdad —no solo con rutinas, sino con autoconocimiento—, la terapia puede ser ese espacio donde por fin escucharte sin juicio.
Estoy aquí si decides que este sí sea el momento.

Escríbenos o llámanos para pedir tu cita.

¿Quieres recibir consejos y otros tips GRATIS?

Te escribiré poco, pero siempre con algo que merezca la pena leer.

Doy mi consentimiento a ADHARA MONZO CALERO para gestionar mis datos personales y remitirme, por cualquier canal, información relacionada con actividades formativas, proyectos o servicios que el centro desarrolle y que puedan ser de mi interés.