Miedos y Fobias

miedos y fobias

El miedo y la ansiedad son respuestas naturales de nuestro organismo que nos protegen de posibles peligros. Sin embargo, cuando sentimos miedo y ansiedad desproporcionada ante determinados estímulos nos encontramos ante una Fobia.

Las personas que padecen fobias tienen múltiples síntomas físicos (nauseas, mareos, sudoración, taquicardia, etc) y emocionales. Es habitual que se recurra a personas de confianza, objetos o sustancias tranquilizadoras (ansiolíticos, alcohol, etc.) para afrontar esas situaciones. Si bien esas conductas reducen el malestar inmediato, contribuyen a mantener el problema y por ello, esas personas acaban aisladas y dependientes, con una autonomía y funcionalidad muy restringidas.

Existen diferentes tipos de fobias, las más comunes son: la fobia a volar, la fobia a conducir, la fobia a la sangre y a las inyecciones. También suelen ser frecuentes las fobias a los animales e insectos.

Otra de las fobias tratadas en terapia es Fobia social, las personas que padecen este trastorno se caracterizan por sentir un miedo irracional y constante ante determinadas situaciones por temor a que resulten embarazosas o en las que pueden ser juzgados por otros. Además, presenta miedo constante a que los demás puedan percibir su ansiedad y por ello, suele evitar exponerse a situaciones sociales.

En la terapia individual utilizaremos una combinación de terapia de exposición + terapia cognitivo-conductual. Mediante la terapia de exposición trataremos de cambiar el modo en que reaccionas al objeto o a la situación que te da miedo. Realizaremos una exposición gradual y reiterada a aquello que te produce miedo, así como a los pensamientos, sentimientos y sensaciones que se asocian. Mediante la terapia cognitiva-conductual aprenderás maneras de ver y enfrentar el objeto o la situación que te causa miedo de un modo diferente. Podrás ver de otra manera tus miedos, las sensaciones de tu cuerpo y el impacto que han tenido en tu vida a lo largo del tiempo.

En definitiva, trataremos de desarrollar confianza en ti mismo, en que gestiones tus pensamientos y sentimientos, en lugar de sentirte abrumado por ellos.

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