Beneficios del Refuerzo Positivo en los niños

Durante muchos años se ha utilizado el castigo  como una estrategia de educación de los niños. En la actualidad, sabemos que existen otra serie de herramientas que resulta mucho más beneficiosas para la educación de los niños. En este post vamos a centrarnos en el refuerzo positivo de forma que puedas obtener una visión amplia de sus beneficios.

¿Qué es el Refuerzo Positivo?

Hablamos de refuerzo positivo a aquellos actos que seguidos de un comportamiento hacen que estos aumenten la probabilidad de repetirse. Existen tantos refuerzos positivos como personas. Por ejemplo, algunos que nos sirven de reforzadores a la mayoría de las personas serían los halagos, devolver un favor, dar un abrazo, etc. Pero debemos de tener en cuenta que actúan como reforzadores positivos cuando aumentan la probabilidad de volver a comportarse de la forma en la que ha suscitado ese refuerzo.

Educar a un hijo es una tarea compleja. Requiere por parte de los padres gran paciencia y habilidad. Pero utilizando los reforzadores positivos adecuados se puede incentivar correctamente los comportamientos más adecuados para el desarrollo del niño.

En definitiva, consistiría en estimular los comportamientos que queremos que el niño implemente en su día a día. Por ejemplo, para que las actividades positivas y saludables sean asimiladas fácilmente podemos elogiar, premiar y reconocerlas.

Si los padres ofrecen una respuesta agradable y estimulante a aquellos comportamientos deseados de sus hijos, estos van a desarrollar esas conductas más fácilmente. Además, van a fortalecer su autoestima y sus habilidades de aprendizaje y socialización.

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Características del Refuerzo Positivo:

El refuerzo positivo no tiene que ser siempre un bien material, como una golosina o un juguete. Algunos refuerzos positivos que podemos utilizar son: un paseo en bici, un beso, un elogio o una palabra cariñosa son respuestas que resultan muy positivas para los niños.

Una de las principales dificultades es que el niño sienta que merece ese refuerzo positivo por cualquier conducta. Para que no ocurra esto necesitamos establecer criterios sencillos identificables para que los más pequeños lo entiendan. Además, un aspecto importante es que la recompensa debe ofrecerse en un plazo de tiempo corto. Para que resulte eficiente el refuerzo positivo el niño no debe esperar mucho tiempo para recibir la recompensa. Si facilitamos el refuerzo positivo inmediatamente después de la conducta que queremos reforzar facilitaremos el aprendizaje a través de esta asociación: comportamiento-refuerzo positivo.

Refuerzo positivo vs Castigo:

Podemos decir que de forma general recomendamos el uso del refuerzo frente al del castigo. Ya que el refuerzo cuenta con más beneficios. Algunas de las diferencias serian:

–          Con el refuerzo ponemos el foco de atención en la conducta positiva del niño, mientras que con el castigo lo hacemos sobre la conducta negativa.

–          A través del refuerzo el niño adquiere nuevos comportamientos. Por el contrario, con el castigo lo que le estamos indicando al niño es lo que no debe hacer o cómo no debe hacerlo pero no le ofrecemos ninguna alternativa por lo que no favorecemos la adquisición de nuevas conductas.

Posibles consecuencias negativas del uso de reforzadores:

El refuerzo en sí mismo no implica consecuencias negativas, es su utilización en exceso o de forma exclusiva lo que hace que los beneficios se diluyan entre algunos aspectos menos positivos para los niños. Algunos de los más importantes son los siguientes:

·         El uso excesivo de refuerzos puede hacer que el niño acabe centrándose más en obtener la recompensa que en aprender algo nuevo. Es decir, justo lo contrario de lo que deseamos.

·         Si lo utilizamos en exceso es posible que el niño se habitúe a las recompensas, de forma que van perdiendo valor y por tanto resultan menos efectivas. Por ejemplo, con el uso de elogios: si a todo lo que hace le decimos “bien cariño, lo has hecho genial” esa frase pronto dejará de tener valor.

Algunos ejemplos de refuerzos positivos:

  1. “ESTAS HACIENDO UN GRAN ESFUERZO COMIÉNDOTE LA COMIDA ¡GENIAL, A POR EL ÚLTIMO BOCADO!

Con algunos niños las comidas son una gran batalla. En cambio, si animamos al niño a comer el último bocado, aunque no coma nada más. Algunas familias utilizan el “soborno” con el postre si se come toda la comida o cena, esta conducta puede ser contraproducente. En cambio, es más eficaz hacer énfasis en aquellos momentos en los que el niño realmente se esté esforzando en comer su comida.

  1. ELOGIAR LA CONDUCTA DESEADA

Alguna vez has regañado a tu hijo millones de veces por no lavarse los dientes, seguro que sí. Es mejor que refuerces aquellas conductas adecuadas que conducen hasta el cepillado de dientes. Recuerda que no es buena idea reforzar la conducta tras una discusión.

Es importante que le des órdenes con lo que tiene que hacer paso a paso y ve elogiando cuando la realice. Por ejemplo, le dices que es el momento de ir a cepillarse los dientes y él va hacia el baño, en este momento puedes usar el refuerzo verbal por iniciar el proceso.

En el vídeo te explico cómo aplicar el refuerzo positivo paso a paso. No dudes en escribirme si te surgen dudas.

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