La importancia de conocerse a una misma.

El ser humano es un conjunto formado por el cuerpo físico, la mente, las emociones y el “alma o espíritu”. Todos estos elementos están interelacionados y no los podemos entender por separado, ya que configuran un todo.

En la sociedad en la que vivimos se nos dice que lo ideal es que estos tres elementos estén en equilibrio. Sin embargo, encontramos que la mayoría de la población le da mucha importancia a la mente y cultiva el cuerpo pero esconden y obvian las emociones.

¿Qué es conocerse a sí mismo?

El autoconocimiento o el hecho de conocerse a sí mismo es saber a priori cómo actuamos y cómo

Sentiremos nuestra percepción ante ciertos cambios o evolución en la vida cotidiana.

Se trata de observarnos a nosotros mismos como si de un ente tercero se tratara. Para ello, deberemos dirigir nuestra atención hacia uno mismo sin permitir que el hecho de ser nosotros mismos nos debilite.

Cuando uno decide empezar un camino hacia el autoconocimiento, es habitual que sintamos cierto malestar o sentimos que necesitamos hacer un cambio. El camino que vamos a realizar va en sentido contrario. En primer lugar miraremos hacia adentro y revisaremos aquellas creencias que las hemos hecho propias y que cuestionamos en la actualidad su funcionalidad.

Vas a tener que revisar, mejorar  o transformar muchas de tus creencias que has ido adquiriendo familiar y culturalmente a lo largo de todo tu ciclo vital.

Esas creencias forman parte de tu personalidad, de tu forma de actuar y de pensar. Mediante este proceso de autoconocimiento vas a poner en revisión  estas creencias y vas a desechar todo aquello que ya no te es útil.

Ten en cuenta que para lograr saber quién eres y lograr ciertos cambios va a ser necesario abrir un proceso de mejora de nuestra identidad.

El autoconocimiento en Psicología Monzó:

En Psicología Monzó no podemos entender el autoconocimiento sin la Psicología Positiva. Es decir, entendemos que una parte importante del proceso de autoconocimiento se centra en la detección de las fortalezas de uno mismo. De esta forma, podremos actuar de manera consecuente con nuestras fortalezas para potenciarlas. Se trataría de un proceso de aceptación hacia nosotros mismos en el que reconocerás todas las herramientas que tienes para lograr aquello que te propongas.

 

¿Hacia dónde quieres dirigirte?

Habitualmente cuando alguien acude a consulta tiene una ligera idea de lo que quiere conseguir en la terapia. Pero, hay que tener en cuenta que para saber hacia dónde quieres llegar, primero tienes que saber de dónde y con qué partes. Para ello, tienes que ser consciente de tus debilidades y fortalezas de esta manera podrás establecer objetivos alcanzables ya que estarán en consonancia con tus capacidades.

Como persona que acude a terapia es fundamental que seas consciente de tus propias limitaciones. Ya que sino invertirás mucho tiempo en perseguir objetivos inalcanzables, o demasiado difíciles, y esto te va a generar impotencia y malestar. En cambio, si te marcas objetivos a corto plazo, acorde a tus fortalezas, vas a ser capaz de ver los avances y te vas a convencer de que, con compromiso y esfuerzo vas a poder lograr el cambio que has venido a buscar acudiendo a terapia psicológica.

Algunas claves para el autoconocimiento:

El autoconocimiento forma parte de un proceso largo. Pero puedes empezar por responder a las siguientes preguntas:

  • “¿Quién soy?”: Hace referencia a la persona en sí. Se trata de poner en valor tus capacidades, tu historia vital, tus sentimientos y emociones, tu personalidad… Quizás para responder a esta pregunta puedes establecer tu “Línea de vida”, se trata de describir los acontecimientos vitales importantes en orden cronológico que te hayan sucedido. A continuación, escribe qué fortalezas y debilidades tenías en cada uno de esos momentos.
  • “¿Qué quiero?”: Hace referencia a tus objetivos. Es habitual que el motivo de consulta por el que acude la persona a consulta no sea el objetivo principal. Por ello, es importante que establezcas unos objetivos realistas con los cuales te sientas satisfecho y puedas comprometerte con ellos.
  • “¿Por qué lo quiero?”: Ha referencia a los valores. Es decir, los valores te van a ayudar a establecer los objetivos en función de tu propio código moral. Van a dar sentido a tus metas y te van a permitir priorizar unas sobre otras.

En qué te puedo ayudar:

Existen muchas personas que acuden a consulta teniendo la sensación de que tienen respuesta a esas preguntas existenciales. Pero, realmente somos narradores poco fiables de nuestra propia historia ya que, en muchas ocasiones dejamos pasar (o ponemos un punto y aparte) a algunas preguntas que nos resultan muy complicadas y que, reflexionar sobre ellas nos llevaría a tomar decisiones determinantes que afectarían a nuestra vida.

Desde Psicología Monzó mi labor va a ser acompañarte en este proceso a través de esas preguntas existenciales que has dejado pasar, de forma que puedas encontrar tus propias respuestas. Así mismo, te ayudaré a que te comprometas con las decisiones que tomes y te enseñaré a auto-recompensarte en tus propios avances. Pero recuerda, que la mayor recompensa es conocerte a ti misma.

¿Y tú, te conoces a ti misma? ¿Cuál crees que es tu grado de autoconocimiento? ¿Crees qué te resultaría beneficioso autoconocerte? Puedes escribirme para que te asesore de forma individualizada. Además, te recuerdo qué en el video te propongo algunos ejercicios diferentes para qué sigas en ese proceso de autoconocimiento. Cuéntame qué tal te funcionan y qué has descubierto!

 

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